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Japón, más allá de las ciudades

Una vez mas, el grupo de amigos que hemos viajado con Muntania Outdoors  (Lofoten, Dolomitas, La Palma) nos apuntamos a la propuesta que nuestro guía habitual, José Antonio, propone para esta nueva aventura: Japón. Camino de Kumano Kôdo.

Algunos conocíamos Japón de anteriores viajes de turismo y la propuesta de volver a este país, no solo visitando Tokyo, Kyoto y Nara, sino recorriendo senderos en las laderas del Monte Fuji, caminos en la base de sus Alpes y finalmente seguir las rutas de peregrinaje que forman parte del camino Kumano Kôdo, declarado por la UNESCO, junto con el Camino de Santiago, Patrimonio de la Humanidad, despertó rápidamente nuestro interés.

 

Ni que decir tiene que viajar a un país tan lejano al nuestro requiere de unos meses de preparación, por lo que reuniones previas, tanto en Tarragona como en Lleida, sirvieron para ir definiendo detalles del viaje. La experiencia de nuestro guía, José Antonio en un viaje previo ayudó en perfilar detalles y aclarar dudas.

Decidimos viajar a Japón con la compañía Finnair por la comodidad de salir de Barcelona con destino a Helsinki para a continuación enlazar con el vuelo directo que la compañía finlandesa tiene programado a Tokyo (Narita). El día 28 de septiembre a las 11:10 am salimos de Barcelona, todo el grupo, incluido nuestro guía, con destino a Helsinki, donde sin incidentes llegamos a las 4:00 pm (hora finlandesa), para enlazar sin tiempo de espera (5:35 pm) con el vuelo Finnair AY 73 con destino Tokyo/Narita a donde llegamos a las 9:00 am del día 29 de septiembre.

 

Los trámites de inmigración no duraron mucho tiempo y con todo nuestro equipaje iniciamos la ruta hacia el hotel en la capital nipona. La decisión, por experiencia de José Antonio, fue trasladarnos en tren rápido hasta la estación de Tokyo y a continuación en metro con la línea Ginza, hasta la parada situada junto al hotel, Tawaramachi, en el barrio de Asakusa. Hay que decir que por el cambio horario y el largo viaje, a pesar del interés de iniciar la visita de la ciudad, el cansancio acumulado aconseja unas horas de descanso por lo que una vez instalados y reposados quedamos todo el grupo para visitar el templo secular de Sensō-ji, cerca de nuestro hotel, una de las atracciones más antiguas de Tokyo, fundado 1000 años antes que la ciudad y sede espiritual de sus antepasados.

 

Iniciamos la visita del templo, que se encuentra poca distancia de nuestro hotel, siempre con la presencia de la Tokyo Sky Tree, inaugurada en el año 2012, que con sus 634 m se erige como la torre independiente más alta del mundo. Es domingo y la aglomeración de personas nos impresiona en estas primeras horas de contacto en el país del Sol Naciente.

Seguimos con el transporte público para desplazarnos hasta la famosa calle Omote-sandō repleta de exclusivas boutiques, escaparate del diseño, para recorriendo sus calles adyacentes llegar al barrio de Shibuya con un flujo constante de gente, pantallas de vídeo y su famoso “cruce de Shibuya” el más concurrido del mundo, según las guías, al que nos incorporamos, siguiendo la tradición para vivir la experiencia y la emoción de cruzarnos con miles de peatones que van en todas direcciones. También la visita obligada de la estatua de Hachikō, el famoso perro akita que iba diariamente a la estación de Shibuya a esperar a su dueño. Acabamos la jornada cenando en el mismo barrio.

Día 3: Hoy dedicamos todo el día a recorrer distintos barrios de la ciudad, aprovechando su moderna red de transporte, que nos permite en pocas horas recorrer parte del parque de Ueno, corazón cultural de Tokyo, visitando alguno de sus templos, desplazarnos hasta el barrio financiero de Marunouchi, la estación central de Tokyo y pasear hasta los jardines del Palacio Imperial.

Posteriormente decidimos trasladarnos hasta el mercado exterior de pescado, visitando el santuario sintoísta dedicado a Namiyoke-jinja, la deidad que protege a los marineros. Aprovechamos para comer en uno de sus restaurantes, degustando platos de pescado con una buena cerveza local.

Por la tarde seguimos caminando en dirección al famoso barrio de Ginza, el mas refinado de la ciudad y centro de la moda desde hace mas de un siglo. Pasamos por delante del teatro Kabukiza, el teatro de kabuki de Tokyo, reconstruido el año 2013 con una ostentosa fachada decorada en tonos escarlata y oro. La visita de la sede central de Nissan nos permite admirar sus nuevos modelos eléctricos y según un video futurista, totalmente autónomos. Seguimos desplazándonos con el transporte público para pasar la tarde recorriendo el barrio de Akihabara, la ciudad de la electrónica donde quedamos impactados después de “visitar” un centro de juego de Pachinko, el juego de apuestas centenario es una mezcla de Pinball y máquina tragaperras, que el 10% de la población juega al menos una vez a la semana.

Como recomiendan las guías turísticas, una vez degustada la cena, volvemos a pasear por el templo de Sensō-ji, a esta hora totalmente iluminado y con mucha menos gente que por la tarde disfrutando de la visita.

Día 4. Traslado al Monte Fuji (3.776 m).

 

Tras los trámites de alquiler de los dos Nissan Serena que nos permitirían desplazarnos por Japón, salimos de la gran metrópoli en dirección al Monte Fuji, la montaña sagrada y más alta de Japón, patrimonio de la Humanidad desde el año 2013, donde según el programa pernoctaríamos dos noches para realizar las primeras rutas de senderismo.

Tras unas tres horas de trayecto llegamos a la que es nuestra primera excursión, pensada para una toma de contacto con los bosques japoneses y ejercitar nuestras piernas después del viaje.

Aparcamos nuestros Nissan junto al lago Saiko, que refleja la cumbre del monte Fuji, para adentrarnos en un sendero que recorre durante un par de horas el bosque de los suicidas, Aokigahara, sendero irregular resultado de las coladas volcánicas y con una asociación histórica con demonios de la mitología japonesa, según la guía que Muntania nos ha facilitado. Recuperados del viaje y la corta excursión nos desplazamos hasta el lago Kawaguchiko, recomendado para tomar las mejores fotos del monte Fuji reflejado en sus aguas; el día no es de los mas claros para obtener buenas fotografías, pero no impide que disfrutemos de la visión de la montaña mas alta del Japón (3.776 m), próximo destino de nuestro viaje.

Nos acomodamos en un moderno hotel, donde al igual que en el de Tokyo, disfrutamos antes de cenar, de su magnífico onsen con vistas al monte Fuji.

Día 5. Monte Fuji (3.776 m). 5ª estación y descenso hacia el valle.

El día amanece despejado y ya desde el hotel disfrutamos de unas magníficas vistas del monte Fuji. El corto viaje hasta la carretera de acceso al parque nos sorprende con un tramo de asfalto que al paso de los coches reproduce el himno de Japón, perfectamente audible desde el interior del vehículo .

Ascendemos hasta la 5ª estación de la línea Fuji Subaru, que nos ofrece vistas espectaculares de la zona, situada a 2.300 metros sobre el nivel del mar.

En esta época del año, el camino que asciende hasta la cima se encuentra ya cerrado a partir de esta estación, pero nuestro guía, que previamente acuerda dejar los vehículos aparcados en la 1ª estación, obtiene un permiso, bajo nuestra responsabilidad, de ascender hasta la 6ª estación lo que añade unos metros más de ascensión y algunos kilómetros de más a la excursión planeada; el día y las previsiones de buen tiempo ayudan a tomar esta decisión con lo que disfrutaremos de las magníficas vistas y de la proximidad de la cima.

Posteriormente y después de la sesión fotográfica de todo el grupo, iniciamos el regreso a la 5ª estación para a continuación descender hasta el punto donde tenemos nuestros automóviles aparcados, por un sendero rodeado de un bosque húmedo, recorriendo una distancia de unos 10 km con un desnivel aproximado de -500 m.

Como disponemos de tiempo nuestro guía propone visitar las cataratas de Shiraito y la cascada de Odotome, donde las aguas, procedentes del monte Fuji, emergen de forma súbita en medio de la pared. El nombre de Shiraito viene dado por los delgados hilos de agua que caen como si pareciera seda, remarcando su delicada belleza. A lo largo del sendero que conduce desde el aparcamiento hacia las cataratas Shiraito encontramos también la cascada de Otodome, con una caída de 25 metros por la que fluye el agua de manera violenta. Al contrario que las cataratas Shiraito que destaca por su aspecto delicado, esta catarata tiene una belleza más brava y poderosa.

Termina nuestra jornada dedicada al monte Fuji y sus entornos con una buena sesión de onsen y una cena- bufet en el mismo hotel.

Día 6. Jornada de traslado a los Alpes Japoneses

Nueva jornada de traslado, en esta ocasión dirección a los Alpes Japoneses, según las guías, una cadena montañosa en Japón que divide la isla de Honshu. La cadena está formada por las montañas de Hida,  Kiso y Akaishi;  algunos de sus picos sobrepasan los 3.000 m de altura. Desplazarnos hasta esta prefectura supone unas 3 horas de viaje por buenas carreteras, múltiples peajes y unas infraestructuras viarias con múltiples túneles y viaductos que causan admiración por su complejidad. Poco a poco aparecen montañas mas elevadas con alguna estación de esquí alpino hasta llegar a nuestro destino y a nuestra primera excursión en esta zona: Norikura Kogen, situado en la zona sur de los montes de Hida. Ante nosotros bosques con cambios de colores que anuncian un otoño incipiente, con senderos perfectamente indicados en los que llama la atención señalizaciones de la presencia esporádica de osos, así como campanas para ahuyentarlos.

Afortunadamente usamos las campanas, pero no fuimos testigos de la presencia de los úrsidos. Caminamos durante unas 2 horas, con esporádicas lluvias y salidas de sol que añadían encanto a la excursión. Pequeños lagos y riachuelos nos acompañaron con el suelo cubierto de musgos. Una vez finalizada nuestra excursión viajamos hasta nuestro alojamiento en la ciudad de Takayama, donde tenemos previsto pernoctar tres noches.

Nuestro hotel situado fuera del centro de la ciudad, con un amplio aparcamiento y un 7-Eleven enfrente, dispone de un pequeño onsen y de un amplio comedor que permite su utilización durante el día como zona de picnic. Tenemos el desayuno incluido y para las cenas, la ciudad nos propone una amplia oferta de la que tenemos que destacar la excelente carne de ternera de Hida.

Takayama, situada en la región montañosa de Hida, prefectura de Gifu, se ha convertido en un destino muy popular tanto para turistas japoneses como extranjeros.

Bodegas de sake, fábrica de miso, templos como el Hida Kokubun-ji con su pagoda de tres pisos, mercado matinal o Asaichi en el margen oriental del río Miyagawa invitan a pasear o hasta comprar algún recuerdo del viaje.

Esta fué la opción de nuestro guía el día 7 de nuestro viaje, dado que las previsiones metereológicas no aconsejaban seguir con el programa previsto. Así que después de un paseo matinal por Takayama, seguimos viaje hasta las aldeas de Shirakawago, en el valle del río Shogawa, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995. Con un día lluvioso, paseamos entre sus típicas casas de estilo gassho-zukuri (合掌造り), de tejado triangular hecho de paja y muy inclinado para soportar el peso de las grandes nevadas invernales. Disfrutamos del paseo y de una comida totalmente japonesa, sobre tatamis.

Día 8. Kamiköchi, Parque Nacional Chubu-Sangaku.

Las previsiones se han cumplido y el día amanece soleado. Viajamos hasta los accesos del parque nacional de donde parte el autobus que nos lleva al inicio de nuestra excursión en Kamiköchi, donde realizaremos un recorrido circular de unos 12 km por el fondo del valle junto al río Azusa, a unos 1500 metros sobre el nivel del mar.

El paisaje totalmente alpino nos permite observa las altas cumbres que nos rodean: Nishihotakadake (2909 metros), Okuhotakadake (3190 metros), Maehotakadake (3090 metros) y el volcán activo Yakedake (2455 metros), caminando por un cómodo sendero hasta el final del valle donde encontramos una amplia zona de acampada, Tokuzawa y un magnífico refugio, Michikusa Shokudo.

Después de un descanso en el que aprovechamos degustar nuestro picnic (7 Eleven es nuestro proveedor oficial), retomamos el camino de vuelta por el valle hasta el magnífico puente Kappa, que nos permite plasmar preciosas fotografías con las montañas al fondo.

Cruzamos el río para, en su otra vertiente, observar el santuario Hotaka (visita de pago), el estanque Myojin, el estanque Tashiro, el monumento a Weston, misionero inglés que introdujo la escalada alpina en Kamiköchi y en Japón, popularizando el término “Alpes Japoneses”; el pantano Takezawa y el estanque Taisho, donde sus aguas con múltiples árboles carcomidos nos permiten tomar magníficas fotografías.

Llegamos finalmente al centro de visitantes, rodeado de varios hoteles y la Kamiköchi Bus Terminal, donde esperamos nuestro autobús de vuelta al parking a la entrada del parque. Magnífica jornada de senderismo, acompañados de un día soleado y con una temperatura muy agradable para caminar. No tuvimos la oportunidad de ver los célebres monos que según la guía habitan en estos bosques, pero esto no restó interés al trayecto.

Día 9. Traslado a Hongu (6 horas). Camino Kumano Kodô.

Jornada de traslado atravesando la isla desde las montañas cercanas al mar del Japón hasta el Pacífico, mas 400 km de viaje hasta la Prefectura de Wakayama, conduciendo de nuevo por múltiples viaductos, túneles y puentes como muestra de la superación de la orografía de este país. Nuestro destino, donde pernoctaremos dos noches, es Kii-Katsuura un pequeño pueblo pesquero conocido principalmente por dos cosas: sus onsen y su atún.

Nuestro alojamiento, un ryokan tradicional, nos permite degustar la cena, vestidos con la yukata, degustar desayunos tradicionales de Japón, así como “descansar” sobre los tatamis. José Antonio tiene prevista una pequeña excursión bordeando la costa del Pacífico, en Ojigahama, por un antiguo camino, parte del Kumano Kodô. Recorremos unos 4 km para estirar las piernas después del largo viaje desde los Alpes Japoneses.

Día 10. Camino Kumano Kodô. Kumano Nachi Taisha.

Empiezan nuestras jornadas que dan nombre al viaje recomendado por Muntania: Camino Kumano Kodô: Kumano Kodô se encuentra en el medio de la isla principal de Japón, Honshu, en la región de Kansai, en la península de Kii, con una superficie de 9.900 km². Parte de esta península se encuentra en la prefectura de Wakayama. La ruta se puede iniciar desde Kyoto u Osaka. Esta red de caminos conecta los tres grandes santuarios de Kumano: el santuario Hongu Taisha ubicado en Tanabe, el santuario Hayatama Taisha de Shingu y el santuario Nachi Taisha de Nachi.

Después de unos kilómetros de ascenso con nuestros vehículos por una pista de montaña, asfaltada, aparcamos y aunque el programa indica que “recorremos el camino del sur durante 8 km en claro descenso”, la excursión se inicia con una fuerte subida por un sendero “exigente” ya que las recientes lluvias y la frondosidad y exuberancia de su vegetación mantienen un tanto resbaladizas.

Sin problemas, cubrimos los kilómetros programados para llegar al templo de Nachi Taisha, un santuario sintoísta que tiene su origen religioso en el antiguo culto a la naturaleza de Nachi-no-Otaki, ubicado junto a una magnífica cascada que con sus 133 metros de altura y 13 metros de ancha, es la más alta del Japón.

Se trata de un lugar sagrado del Kumano Nachi Taisha utilizado para el entrenamiento ascético de los monjes de la montaña que practican el Shugendo (mezcla de creencias indígenas y foráneas). La lluvia nos ha acompañado todo el día no impidiendo disfrutar de la caminata ni obligando a cambiar el trayecto de la excursión. Una vez finalizada la excursión nos desplazamos hasta el que sería el último hotel en la zona de Kumano Kodô: Sansuikan Kawayu Matsuya, en Hongū, solo a 10 minutos del santuario de Hongu Taisha  final del senderismo por Japón.

El hotel tiene la ventaja de compartir restauración y onsen, con baños termales exteriores en el río Ohto, con el hotel colindante, Sansuikan Kawayu Midoriya, lo que todo el grupo disfrutó las dos jornadas en las que pernoctamos en esta zona.

Día 11. Camino Kumano Kodô. Takijiri-oju-Tsugizakura-oji.

Iniciamos la que sería nuestra penúltima excursión con una larga subida, más de 300 m de desnivel positivo hasta Takahara, pequeño asentamiento conocido como Kiri-no-Sato (aldea en la niebla), después de aproximadamente dos horas y media de caminata, con magníficas vistas sobre la cordillera de Hatenashi, con montañas cubiertas por la niebla, asociada con la peregrinación del Kumano. Durante nuestro recorrido disfrutamos de los senderos, sus bosques de coníferas y del Takahara-jinja, uno de los edificios más antiguos de este tramo del Kumano Kodô.

El techo está cubierto con Hinoki o corteza de ciprés japonés. Los adornos de bronce en la parte superior del techo son rasgos característicos de la arquitectura de santuarios. Los Kusunoki gigantes, o árboles de alcanfor son reflejos impresionantes de la arboleda del santuario. Se cree que estos árboles divinos tienen más de 1000 años de antigüedad.

Los árboles de alcanfor tienen una fuerte resistencia a los insectos y su madera fina se utiliza a menudo para hacer estatuas budistas.

La ruta tiene algunas pendientes pronunciadas con superficies irregulares y hay algunas secciones pavimentadas junto al pueblo de Takahara.

Recorremos unos 18 km en menos tiempo del que nuestro guía había previsto; descubrimos en este trayecto que la recomendación de llevar un frontal en la mochila está pensada para esta caminata, ya que la frondosidad de sus bosques hace que, a última hora de la tarde la visibilidad disminuye y en alguna ocasión, si el grupo se retrasara, podría ser necesario utilizar la luz frontal. Afortunadamente todo el grupo estuvo a la altura y llegamos sin complicaciones al final de la etapa.

Recuperamos nuestras fuerzas con una magnífica sesión de onsen, incluyendo un baño en el río Otho, en el exterior del hotel y una cena en el excelente buffet, vestidos con el yukata de rigor.

 

Día 12. Camino Kumano Kodô. Tsugizakura-oji- Kumano Hongu Taisha.

Iniciamos la que sería nuestra última jornada de senderismo, atravesando frondosos bosques de coníferas, pequeños asentamientos rurales con plantaciones de té y cultivos en terrazas. Tenemos previsto caminar unos 22 km, pero hemos acortado en unos pocos la ruta para mayor confort de todo el grupo.

Nos cruzamos con una pareja de peregrinos japoneses de los que nos llama la atención su vestuario para caminar, singular para nuestra mentalidad occidental, a la que añaden el cascabel de rigor, con el que pretenden asustar, si aparecen, a los osos (el último avistamiento según informa un panel fue el pasado mes de agosto, sin mucha aproximación a las personas).

La etapa finaliza alcanzando el templo de Kumano Hongu Taisha, antiguamente situado en un banco de arena en la confluencia de los ríos Kumano y Othonashi en Oyunohara. Una gran inundación en el año 1889 destruyó gran parte de los edificios, reconstruidos y trasladados a su actual ubicación, una colina rodeada de ejemplares de cedro y ciprés. Es uno de los Tres Grandes Santuarios de Kumano, siendo Hongu Taisha el principal de cerca unos 3.000 en todo el Japón.

Accedemos al recinto, disfrutando de su visita y espiritualidad con la satisfacción por haber completado los días de senderismo en Japón. Finalizamos la visita descendiendo por una larga escalera de piedra hasta llegar al Centro de Visitantes de Kumano, para dirigirnos al torii más grande del mundo (33,9 metros de alto por 42 metros de ancho) que recibe el nombre de “Otorii”, construido en acero el año 2000 con un peso de 172 toneladas. Todos los antiguos caminos Kumano Kodô conducen al Gran Santuario, dedicado a un Gongen de Kumano (熊野権現), aquí finalizamos nuestras rutas de senderismo.

Día 13. Traslado a Kyoto en vehículo por carreteras de montaña y por valles encañonados. Almuerzo en Nara y visita de la ciudad.

Tal como está previsto en el programa encaminamos la ruta en dirección a Kyoto, con parada previa en Nara para disfrutar de un agradable paseo. Aquí se encuentra los templos budistas má antiguos del país (Templo Todaiji, Horyuji, santuario Kasuga Taisha, templo kofuku-ji, templo Shin-Yakushiji.
Y no olvidar el parque de Nara de gran extensión con extensas zonas verdes pobladas por ciervos, tal como nos recuerda la guía facilitada en el programa de Muntania.

Llegamos a Kyoto para acomodarnos en unos confortables apartamentos en un barrio céntrico no lejos de la gran estación central, todo un atractivo turístico que visitaremos al día siguiente.

Por la tarde ya acomodados nos desplazamos al barrio de Gion y Pontocho para tener una primera impresión de la ciudad.

Día 14. Kyoto.

Dedicamos el día a visitar la ciudad y algunos de sus templos: Ginkakuji Temple (imposible visitar la mayoría de sus templos en un solo día), caminando por el Camino del Filósofo, pasear por sus calles, Shijo y Kawaramachi, dos de las calles más comerciales de Kyoto y los márgenes del río Kamo.

 

Degustamos una buena comida en uno de los restaurantes del mercado de Nishiki (錦市場 / Nishiki Market).

Por la tarde visitamos el Castillo de Nijō, que algunos no conocíamos del anterior viaje al Japón, pero decidimos acabar con la ruta turística ya que las previsiones de que el tifón Hagibis podía afectar la zona en la que nos encontramos, recomienda preparar el viaje al aeropuerto de Osaka/Kansai con antelación. Aprendemos del pueblo japonés el respeto a las recomendaciones que las autoridades dictaminan en casos como el que se nos presenta, por lo que colocamos en la consigna de la estación de autobuses, con la que teníamos previsto el viaje a Osaka, nuestras maletas ya que para el día siguiente la circulación de taxis sería restringida sino suspendida. Tal como estaba previsto una fuerte lluvia arreció toda la noche y recibimos por parte de la compañía Finnair la noticia de la cancelación de nuestro vuelo de regreso a Europa. La recomendación de nuestro agente era acudir al aeropuerto de Kansai y negociar el regreso con la compañía aérea. Así todo el grupo nos desplazamos hasta la estación central de Kyoto donde nuestro autobús tenía prevista su salida a las 6.20 am. Afortunadamente nuestro bus salió en dirección a Osaka, pero sin llegar al aeropuerto, precisando de tomar un tren hasta el aeropuerto, donde después de dos horas de “negociación” con unas amables azafatas conseguimos pasajes de vuelta a casa vía Hong Kong/Barcelona. Pernoctamos en un magnífico hotel cerca del aeropuerto (recomendado por Finnair), para al día siguiente iniciar la vuelta a casa.

 

Por fin el día 14 Octubre llegamos al aeropuerto de Barcelona, tras algún que otro “retraso” en Hong Kong, cansados pero felices por la nueva aventura que habíamos vivido con Muntania en el País del Sol Naciente.

 

Comentarios: Aunque parezca extraño las tarjetas de crédito no son de uso habitual fuera de las grandes ciudades, por lo que hay que llevar dinero en efectivo.

Recomendable dotar nuestro móvil de una tarjeta que nos permita compartir los datos durante todo el viaje por Japón, aunque casi todos los hoteles/Ryokan en que hemos estado tienen wifi.

Las “konbini” o tiendas de conveniencia son, en Japón, tiendas abiertas las veinticuatro horas del día, siete días a la semana: 7-Eleven y los FamilyMart sirvieron para preparar nuestros picnics y en una ocasión degustar una cena japonesa en el mismo hotel.

Para finalizar solo comentar que durante parte de nuestro recorrido coincidimos con otro grupo de Muntania guiado por Jordi con el que compartimos algunas caminatas, conversaciones y fotografías.

Kiko Marsal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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